viernes, 12 de junio de 2015



NOMBRE: JESSICA CACHAGO.

CURSO:     SALUD 01.

FECHA:      05/05/2015.

ASIGNATURA: INTRODUCCIÒN A LA COMUNICACIÒN ACADÈMICA.


                                                                       Riobamba, 05 de mayo de 2015.

Escritor Alfredo Pérez Guerrero:
Con cada palabra, cada frase que expresa, me permite descubrir que existen nuevos senderos por cruzar, nuevas metas por cumplir, nuevos retos por desafiar, “la adolescencia fue como la aurora del espíritu y la juventud es el sol en la mañana”, (PEREZ: 1965, pág. 11), empezamos a recorrer un camino largo, para demostrar nuestras ideas, estar dispuestos a todo para obtener un triunfo, prepararnos física y espiritualmente con un corazón fuerte. Empezamos a instruirnos para grandes obstáculos, y saber por cual camino ir, demostrar que nosotros podemos realizar cualquier cosa que nos propongamos.
Usted me permitió ver más claro las cosas y permítame decirle que está en todo lo correcto, que para poder crecer como profesionales necesitamos de una educación “es una especie de cita que hace la Universidad con la Patria, representada en su valor más alto por la juventud”, (PEREZ: 1965, pág. 13), para poder crear nuestras expectativas, saber lo que queremos y estar seguros de eso, tener una misión para cada profesión la cual escogimos, no solo pensar en terminar la carrera si no en que tenemos que demostrar todo lo que hemos aprendido de cada maestro que fue nuestro guía y aplicarlo en nuestro futuro.
Me demostró que nosotros podemos dar pasos gigantescos, con sabiduría, conocimiento y propósitos, “serán los años en que puedas adquirir inmensas riquezas para guardarlas en el alma” (PEREZ: 1965, pág. 18), necesitamos títulos de nobleza para poder ayudar no solo para el bien de nosotros si no para las personas que necesitan de nuestro servicio, para eso estamos; para ser una juventud con dialectos propios con un afán de seguir triunfando, “Eres ya un hombre en plenitud de fuerza física y de fuerza espiritual”, (PEREZ: 1965, pág. 12-13 ), nos permite ser hombres que quieren entregar todo, poder enorgullecerme, de saber que lo pude lograr, que necesite caerme varias veces para poder levantarme y no rendirme en cada caída, de poder valorar todo lo que hice, de dar cada esencia de conocimiento y de valores para poder aplicarlos en el progreso del país, de tener una responsabilidad que podamos asumirla con gran libertad.
Y sé digno del privilegio de formar parte de este grupo de jóvenes ecuatorianos encargados de guardar y custodiar los valores esenciales de nuestro pueblo: su cultura, su afán de libertad, su ímpetu de progreso y su honor. Integras, desde hoy, la vanguardia a quien la Patria ha encargado señalar la meta de su destino., (PEREZ: 1965, pág. 21).
“Es esencia de la vida, mientras es vida, el rehacerse a sí misma, en cada hora y encada instante, para perdurar, para crecer, para fortificarse.”, (PEREZ: 1965, pág. 15), tener una misión para cada profesión la cual escogimos, no solo pensar en terminar la carrera si no en que tenemos que demostrar todo lo que hemos aprendido de cada maestro que fue nuestro guía y aplicarlo en nuestro futuro.
BIBLIOGRAFÍA:

PEREZ, Alfredo, “La Universidad y la Patria”, Editorial universitaria, Ecuador, 1965.

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