Riobamba, 05 de
mayo de 2015.
Escritor Alfredo Pérez
Guerrero:
Con cada palabra, cada frase que expresa, me
permite descubrir que existen nuevos senderos por cruzar, nuevas metas por
cumplir, nuevos retos por desafiar, “la adolescencia fue como la aurora del
espíritu y la juventud es el sol en la mañana”, (PÉREZ: 1965, pág. 11),
empezamos a recorrer un camino largo, para demostrar nuestras ideas, estar
dispuestos a todo para obtener un triunfo, prepararnos física y espiritualmente
con un corazón fuerte. Empezamos a instruirnos para grandes obstáculos, y saber
por cual camino ir, demostrar que nosotros podemos realizar cualquier cosa que
nos propongamos.
En nuestra actualidad
deben existir jóvenes que quieran salir adelante, que desean cumplir sus
sueños, metas y propósitos, que quieran ser parte de un estado en la cual los
gratifiquen por cada triunfo logrado por
cada obstáculo superado, “También nos da a conocer que la
universidad necesita jóvenes como nosotros con ganas de afrontar y
superar cualquier dificultad que se nos presente en este largo camino del
conocimiento” (CHELA: 2015) luchar por lo que queremos hasta ser personas con
una profesión en la cual pueda beneficiar a muchas personas que necesitan
nuestra ayuda.
Usted me permitió ver más
claro las cosas y déjeme decirle que está en todo lo correcto, que para
poder crecer como profesionales necesitamos de una educación “es una especie de
cita que hace la Universidad con la Patria, representada en su valor más alto
por la juventud”, (PÉREZ: 1965, pág. 13), para poder crear nuestras
expectativas, saber lo que queremos y estar seguros de eso.
Pero también me demostró
que nuestra educación no es la adecuada para nuestra actualidad, ya que
mientras la sociedad avanza, la educación sigue en el mismo sistema de
aprendizaje, este sistema es como un adiestramiento mas no una enseñanza de
saberes, “busca que un número defina, incluso la calidad de persona que eres”
(DOIN: 2012, time 9min 19s) esto permite que cada persona este valorada según
que nota, pero no califican el conocimiento de cada uno, ya que por tener mejor
calificación no significa que sea el más inteligente, en ocasiones pueden
existir estudiantes que obtienen bajas notas pero que sus conocimientos son
superiores a los que obtienen alto puntaje.
Para nuestra educación se
necesita que nuestros maestros permitan revelar cada habilidad que poseemos,
cada ofrecer pensamientos innovadores que permitan construir un futuro en la cual
la educación ya no tenga un sistema donde los jóvenes solo tengamos que
escuchar y hacer lo que nos digan “la creatividad y las ideas
nuevas también son muy útiles para poder formar una verdadera educación” (CAIZA: 2015) ya que son herramientas
importantes, que nos permiten entender mejor las cosas.
“La educación sigue siendo lo mismo, una
herramienta para formar trabajadores útil al sistema y una herramienta útil
para que la cultura permanezca siempre igual y siempre se repita” (DOIN: 2012,
time 19min 19s) esto permite que el sistema de la educación no avance, es como
un orden para crear personas que solo sirvan al sistema, ya que la educación de
cada persona es como un producto, siguiendo procesos mecánicos para separar a
cada quien en el lugar que corresponde, para formar personas obedientes que
sigan el mismo orden y procedimiento mecánico sin desobedecer este orden.
Pero en esta vida donde crecemos, nos formamos
para ser personas de bien aunque nuestra educación no sea la correcta, “es
esencia de la vida, mientras es vida, el rehacerse a sí misma, en cada hora y
encada instante, para perdurar, para crecer, para fortificarse.”, (PÉREZ: 1965,
pág. 15), tener una misión para cada profesión la cual escogimos, no solo
pensar en terminar la carrera si no en que tenemos que demostrar todo lo que
hemos aprendido de cada maestro que fue nuestro guía y aplicarlo en nuestro
futuro.
Podemos dar pasos gigantescos, con sabiduría,
conocimiento y propósitos, “Serán los años en que puedas adquirir inmensas
riquezas para guardarlas en el alma” (PÉREZ: 1965, pág. 18), necesitamos
títulos de nobleza para poder ayudar no solo para el bien de nosotros si no
para las personas que necesitan de nuestro servicio, para personas que
necesiten nuestro apoyo como profesionales, a veces sin recibir nada a cambio.
Somos una juventud con dialectos propios con un
afán de seguir triunfando, “Eres ya un hombre en plenitud de fuerza física y
fuerza espiritual”, (PÉREZ: 1965, pág. 12-13 ), nos permite ser hombres que
quieren entregar todo, poder enorgullecerme de mi mismo, de saber que lo pude
lograr, que necesite caerme varias veces para poder levantarme y no rendirme en
cada caída, de poder valorar todo lo que hice, de dar cada esencia de
conocimiento y de valores para poder aplicarlos en el progreso del país, de
tener una responsabilidad que podamos asumirla con gran libertad.
“Y sé digno del
privilegio de formar parte de este grupo de jóvenes ecuatorianos encargados de guardar y custodiar los valores esenciales de nuestro pueblo: su cultura, su afán de libertad, su ímpetu de progreso y su honor. Integras, desde hoy, la
vanguardia a quien la Patria ha encargado señalar la meta de su destino.”,
(PEREZ: 1965, pág. 21).
Pero los jóvenes no solo queremos
estar en una universidad en la cual solo nos den conocimientos, que nuestros
guías crean que son útiles para nuestro futuro y que decidan cada cosa que en
realidad no queremos o no estamos de acuerdo “en esta universidad no solo
quiero ser instruida y que me llenen de conocimientos científicos que son
necesarios sí, pero no esenciales, porque eso no me hará mejor persona”
(AREQUIPA: 2015) necesitamos ser escuchados para construir una universidad que
ayude a conseguir la profesión que queremos.
Mientras desde niño
recibimos una educación estricta, que tenemos que aprender lo que el profesor
diga y si nos equivocamos obtenemos un reclamo que no debe de estar acorde,
nosotros necesitamos comprender, entender más los que queremos, necesitamos
creer porque necesitamos esto, para que nos sirve esto, ya que si nosotros
desde pequeños recibimos una educación que nos permita imaginar, nuestras
actitudes no pueden ser las correctas “si nosotros miramos a los grandes
hombres de la humanidad, todos han sido grandes soñadores, han tenido una
imaginación enorme”(DOIN: 2012, time 33min 40s) para poder tener grandes ideas,
grandes pensamientos, nos es necesarios ser grandes genios, lo único que
tenemos que hacer es imaginar, soñar a lo grande lo que queremos y no hacer lo
que no queremos.
Y sé digno del
privilegio de formar parte de este grupo de jóvenes ecuatorianos encargados de
guardar y custodiar los valores esenciales de nuestro pueblo: su cultura, su
afán de libertad, su ímpetu de progreso y su honor. Integras, desde hoy, la
vanguardia a quien la Patria ha encargado señalar la meta de su destino,
(PÉREZ: 1965, pág. 21).
Nosotros necesitamos que
los maestro no escuchen, que nos apoyen a lo que decimos o decidimos que si
cometemos algún error o nos equivocamos no significa que somos inútiles que no
vamos a ser nadie en la vida, pero eso es incorrecto ya que nosotros somos ya
alguien en la vida, cada adulto quiere que seamos lo que ellos digan, que por
no ser como ellos quieren no recibimos nada, somos excluidos de los demás, pero
no es así.
Para nosotros crecer o
aprender no tenemos que ser dirigidos, tampoco tenemos que aprender con
amenazas, ni con agresiones, “Que hacen los adultos, tenemos que hacer que
hagan lo que nosotros queremos y ahí entran los premios y los castigos”(DOIN:
2012, time 57:53), pero aunque existan premios o castigos, mientras se obliguen
a realizar cosas que uno no desee no importa si ofrecen premios, esto permite
que nuestra confianza y actitud cambien, solo realizamos eso por miedo a perder
ese premio o a recibir ese castigo, con tal de hacer lo que los adultos
quieren, esto demuestra que no nos permiten tener nuestras propias
responsabilidad.
“La
educación debería ser considerada como una actividad recreativa mas no
represiva, es un pésimo método de educar, el colocar reglas arbitrarias a las
personas” (CEVALLOS: 2015) nosotros los jóvenes debemos ser educados con un
método que nos permitan demostrar nuestras habilidades, nuestros conocimiento,
que no necesitemos ningún proceso sistemático que nos indique que debemos hacer
y que no debemos hacer, que nos exijan limites a la cual no nos permitan
expresarnos. Nosotros necesitamos tener
libertad en la cual podamos tomar decisiones y proponer cualquier cambio que se
requiera sin decirnos que no.
Mientras cada maestro
prohíbe lo que nosotros queremos expresar, eso nos demuestra que nosotros no
podemos decir nuestras ideas, nuestros pensamientos, nuestros intereses, tomar
decisiones por nuestra propia cuenta, nos obligan aprender lo que no queremos,
no nos dejan decidir, ya que si nosotros decidimos o elegimos nos demuestran
que no es lo correcto, que lo que hacemos está mal, pero al darnos libertad a
decidir aunque estemos erróneos, vamos a poder resolver por nuestra propia
cuenta sin que nadie nos ayude solo nos guie que hacer, esto permite
desarrollar más nuestro cocimiento, nuestro aprendizaje.
Nosotros nunca nos vamos
a identificar por una nota, un titulo no significa que vamos a ser excelentes
profesional, que tenemos conocimientos sin errores, pero esto es incorrecto, ya
que esto no demuestra si nosotros salimos aprendiendo, o si tenemos
conocimiento de esta profesión, si el aprendizaje que obtuvimos fue bueno,” La
educación no termina nunca, porque la esencia de la nueva educación es la auto
educación” (DOIN: 2012, time 1h 41min 20s), esto demuestra que nosotros mismo
podemos auto educarnos sin necesidad de seguir un orden como robots, tenemos
que ser como somos, sin seguir un orden especifico.
“El tipo de enseñanza que se imparte
debería ser atractivo de manera que llame la atención de quien
recibe dicho conocimiento” (COLOMA: 2015)
esto es difícil ya que se demuestra que la educación es prohibida, cada
cosa que escribimos en nuestro cuaderno, no demuestra que lo estemos
disfrutando. Tener un entusiasmo de aprender,
necesitamos más motivaciones y que cada sistema de educación avance como la
sociedad, que no quede atrás con el mismo sistema de aprendizaje, que nos
permitan decidir, que ya no califique para decidir como somos, queremos
demostrar lo que sentimos, si estamos de acuerdo lo que nos dicen y saber que
tenemos confianza para explorar e intercambiar ideas y poder formarnos como
jóvenes luchadores, valientes que atravesamos la universidad con dificultad
pero logramos cruzar cada obstáculo en nuestro camino y así poder ser
excelentes profesionales en nuestro futuro.
PÉREZ, Alfredo, “La
Universidad y la Patria”, editorial universitaria, Ecuador, 1965.